Sin ti
Mis sueños, mis ansias, mis costumbres, mis miedos, mi vida… todo ha cambiado desde que no estás, desde que te marchaste de repente, dando un portazo, como si todo lo que había entre nosotros no hubiese existido nunca. No diste explicaciones, no me llamaste, no cogías el teléfono. Lo tenía todo y de repente… de repente no quedó nada.
Mis labios con demasiados besos encerrados, mis manos buscando las tuyas sin encontrarlas. Mi habitación medio vacía sin ti, sin las cosas que me habías regalado, sin las fotos tantos momentos juntos, sin tu olor.
Mi vida con demasiado tiempo libre, demasiado tiempo para emplearlo pensando en las cosas que ya no sucederían, demasiado tiempo para pensar qué había hecho mal, qué podría hacer para recuperarte, si en realidad quería recuperarte. Demasiado tiempo como para perderlo pensando en cosas que no fuesen tú.
Todo había cambiado. Así, de repente. Así de fácil. Ya no estabas. Todo cambió. Y tenía que adaptarme a no tenerte. Todo, todo, todo cambió. Yo cambié.
Dejé de preocuparme por asuntos que no tenían importancia. Dejé de chillar cuando me enfadaba… de hecho, dejé de chillar. Dejé de pensar a muy largo plazo, dejé de creer en los cuentos de hadas, en el amor sin límites, en el amor eterno. Comencé a creer en lo que tenemos en la tierra, en lo que vemos, en lo que tocamos, en lo que sentimos a cada momento. Dejé de buscar a un príncipe azul que tuviese mil detalles conmigo, que me regalase flores, que me llevase en brazos hasta la habitación en medio de un camino de rosas mientras me decía que me quería. Ahora quiero algo real. Creo en el amor sencillo; en el amor demostrado con los ojos, con las manos, con los besos. En el amor basado en el respeto, en el amor de quien no hace daño. Ya no creo en príncipes azules que se convierten en ranas. De hecho, creo que confío más en las ranas, que al menos son sinceras, y si se transforman, solo pueden ir a mejor.
Sí, todo cambió. Ahora… ahora todo es distinto. Mis sueños, mis ansias, mis costumbres, mis miedos, mi vida… todo ha cambiado desde que no estás. Todo ha cambiado a mejor.

rajugo dijo
Que gusto que todo cambie a favor, para bien mejorar y que si un tiempo hubo dolor, tristeza, deseperanza, eso quede atrás, como quedan los años, pero que aprendamos a ser diferentes para lograr amarnos y valorar lo que somos y así nos valoren los demás.
adelante amiga y que la vida te premie con amistad, cariño y amor sinceros.
Abrazos con cariño.
7 Junio 2008 | 10:08 PM